Descubre qué comida te sienta mal.
Apunta lo que comes (por voz, con una foto o escribiendo) y cómo te encuentras. FoodFlags cruza tus datos y te enseña qué alimentos se repiten antes de tus molestias digestivas.
Solo 15 plazas en esta primera tanda. Menos de un minuto al día y sin coste durante la beta.
No es una aplicación de salud. Es una herramienta que te ayuda a mejorar tu bienestar digestivo.
Tu diario digestivo, que piensa por ti.
La comida que te sienta mal no siempre avisa enseguida: a veces las molestias llegan horas o un día después. Por eso es tan difícil verlo a ojo. FoodFlags lo mira por ti.
Apunta lo que comes
Por voz, con una foto o escribiendo, lo que te resulte más cómodo. La app separa cada plato en sus ingredientes: en una pizza ve el trigo, el queso y la cebolla.
Apunta cómo estás
Hinchazón, gases, dolor o malestar del 0 al 10, cómo son tus deposiciones y, si quieres, cómo dormiste o si tuviste estrés. Unos segundos.
FoodFlags lo cruza
Mira qué pasó en las horas siguientes a cada comida y compara los días con y sin cada alimento. Lo que se repite, sube en tu lista de sospechosos.
Voz, foto o texto. Tú eliges.
Sin buscar alimentos en listas interminables ni pesar nada. Lo cuentas como te salga y la app se encarga del resto.
Por voz
Pulsa y cuéntalo como se lo dirías a alguien. En unos segundos está apuntado.
Media ración de bravas y una caña
Con una foto
Hazle una foto al plato, o a la etiqueta del envase si es un producto: la app lee los ingredientes.
Foto del plato de lentejas
Escribiendo
Escríbelo tal cual, sin formato. Antes de guardar, revisas lo que ha entendido y lo corriges si hace falta.
tostada con tomate y café con leche
Un algoritmo complejo, puesto a prueba miles de veces.
Una libreta te dice qué comiste antes de encontrarte mal. FoodFlags va más allá: compara cada alimento contigo mismo, cuando lo comes y cuando no. Cada molestia tiene su propio plazo (los gases llegan en horas, el estreñimiento en días) y cada familia de alimentos también. Tiene en cuenta si fue una tapa o un plato entero, si dormiste mal o tuviste estrés, y tu medicación. Y antes de señalar un alimento se pregunta si puede ser casualidad o si solo parece culpable por ir siempre junto a otro.
Más de 15 factores a la vez
7 tipos de molestia, cada una con su plazo, 11 familias y grupos de alimentos, la cantidad, tu estrés, tu sueño, tu medicación y tu ritmo de digestión.
El plazo de cada molestia
Gases, hinchazón, dolor, diarrea, estreñimiento… Cada una se busca en su momento: de una hora a tres días.
Tu ritmo de digestión
Si notas las cosas enseguida o al día siguiente, los plazos se ajustan a ti.
Familias de alimentos
Lactosa, fructosa, fructanos, gluten, legumbres, alcohol, marisco, picante… La lactosa se nota antes que las legumbres, y el motor lo sabe.
La cantidad
Una tapa no es un plato. Si picoteas lo mismo varias veces, se suma. El gluten y el marisco cuentan siempre, aunque sea una miga.
Estrés, sueño y medicación
Los días de estrés o de mal descanso también cuentan. La medicación puede salir como posible causa, pero nunca te dirá que la dejes.
Lo que ya sabes
Una intolerancia diagnosticada explica sus molestias y no culpa a otra comida. Lo que solo sospechas no influye: así no te da la razón por sugestión.
¿Puede ser casualidad?
«Churro, 3 de 3» no dice nada si sin churro también te encuentras mal. Antes de señalar algo, calcula si la coincidencia puede ser suerte.
Los compañeros de plato
Si la patata solo parece culpable porque va siempre con las lentejas, la patata queda libre.
La inteligencia artificial solo sirve para entender lo que comes, por voz, foto o texto. Quien decide qué te sienta mal son reglas que se pueden explicar, no una caja negra.
Probado en nuestro laboratorio
Antes de llegar a ti, el motor se ha puesto a prueba con miles de casos simulados: personas inventadas con culpables conocidos (lactosa, gluten, marisco, legumbres, estrés…) y meses de comidas y síntomas. Cada mejora se repite una y otra vez con datos distintos, y solo se acepta si acierta más y no culpa a alimentos inocentes.
Basado en la práctica nutricional
El motor se apoya en herramientas y métodos que se usan en consulta de nutrición digestiva:
- Escala de Bristol, la referencia para describir las deposiciones.
- Grupos FODMAP y familias de alimentos: lactosa, fructosa, gluten, legumbres, marisco…
- Tiempos de digestión: cada molestia se busca en su plazo, de pocas horas a un día o más.
- Comparación con y sin cada alimento, para no confundir coincidencia con causa.
- Eliminación y reintroducción: la forma habitual de confirmar una sospecha.
Cada día que apuntas, la imagen se aclara.
No hay trucos: con pocos datos la app te lo dice claramente. Así va creciendo lo que puedes saber.
Empiezas en dos minutos
Unas preguntas sobre tu digestión, lo que ya sospechas y tus medicinas de cada día. Desde ese momento, cada comida y cada molestia cuentan.
Coges el hábito
La app te recuerda apuntar y te avisa de que aún es pronto para sacar conclusiones. Aquí lo importante es no olvidar las molestias, que valen más que las comidas.
Aparecen tus primeros sospechosos
Ves qué alimentos se repiten antes de cada síntoma, con su nivel de sospecha y las cifras: «hinchazón 27 de cada 29 veces». También los culpables escondidos, como el gluten repartido entre pan, pasta y galletas.
Lo compruebas
Una sospecha no es una certeza. La app te propone una prueba sencilla, como pasar 14 días sin leche, y te dice si tus síntomas cambiaron. Si mejoran, queda confirmado. Si no, la leche queda libre de culpa.
Comes con más tranquilidad
Sabes qué te sienta mal y, sobre todo, qué te sienta bien. Puedes volver a probar alimentos poco a poco para ver cuánta cantidad toleras, y llevar a tu médico o nutricionista un informe con todo lo apuntado.
Detalles que marcan la diferencia.
Entiende los alimentos
Gamba, langostino y cigala son marisco. Pan, pasta y churros llevan gluten. La app agrupa lo que es de la misma familia.
Tiene en cuenta la cantidad
Una tapa no es un plato entero. Lo que tomas en poca cantidad cuenta distinto, y si picoteas varias veces, se suma.
Te avisa de lo que no es cosa de la comida
Si ves algo que conviene consultar con un médico, como sangre o heces de un color que vigilar, o semanas seguidas de diarrea, te lo dice claramente.
Tus datos son tuyos
Se guardan protegidos y solo tú los ves en la app. Y puedes borrar tu cuenta y todo lo apuntado desde la propia app, cuando quieras.
En tu móvil en menos de un minuto.
FoodFlags no se descarga de ninguna tienda: se instala desde el navegador y queda en tu pantalla de inicio como una app más, con su icono y a pantalla completa. Primero crea tu cuenta y después sigue estos pasos.
- Abre foodflags.vercel.app en Chrome.
- Si aparece el aviso «Instala FoodFlags», toca Instalar y ya está.
- Si no aparece, toca el menú ⋮ (arriba a la derecha) y elige «Instalar aplicación» o «Añadir a pantalla de inicio».
- Toca Instalar y confirma.
- Abre FoodFlags desde su icono y permite las notificaciones para recibir el recordatorio diario.
- Abre foodflags.vercel.app en Safari.
- Toca el botón Compartir (el cuadrado con una flecha hacia arriba). Si no lo ves, toca antes ···.
- Baja un poco y elige «Añadir a pantalla de inicio».
- Toca Añadir, arriba a la derecha.
- Abre FoodFlags desde su icono y permite las notificaciones.
En iPhone, el recordatorio diario solo llega con la app instalada. Si te llega el enlace por WhatsApp u otra app, ábrelo antes en Safari.
Ayúdanos a hacerla mejor.
Buscamos personas con molestias digestivas que quieran usar FoodFlags a diario y contarnos qué funciona y qué no. Solo 15 plazas en esta primera tanda, sin coste durante la beta.
- 📱Instálala en el móvilSe añade a la pantalla de inicio como una app más. Mira cómo.
- ⏱️Apunta cada díaComidas y molestias. Menos de un minuto en total.
- 💬Cuéntanos lo que veasDesde «Habla con el equipo», dentro de la app. Leemos y contestamos todo.
Importante: FoodFlags no es una aplicación de salud ni un producto sanitario. Es una herramienta de bienestar digestivo que te ayuda a detectar patrones personales entre lo que comes y cómo te sientes. No hace diagnósticos ni sustituye a un profesional. Ante cualquier duda sobre tu salud, consulta a tu médico.